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Vas a poder abrir los Lockers por la cara

8 septiembre, 2020

O por la huella, o por el iris, o el sistema biométrico que utilices en tu Smartphone.

Estamos muy felices de anunciaros el acuerdo establecido entre Buzome y Biocryptology para desarrollar soluciones de recogida de paquetería sin contacto.

Sólo os pondré un extracto de la nota de prensa, el artículo viene después:

Biocryptology y Buzome se alían para desarrollar la primera solución de recogida de paquetería sin contacto

Las soluciones permitirán que las compañías logísticas, los ecommerce y los usuarios puedan hacer uso de la recogida y entrega de paquetes en los buzones inteligentes  incrementando la seguridad, trazabilidad y fiabilidad en la entrega de los pedidos gracias a la implantación de la identificación biométrica.

Buzome y Biocryptology abordarán la elaboración conjunta de protocolos, procedimientos, pruebas de concepto y soluciones que permitan integrar las tecnologías propias de ambas compañías, a fin de conseguir resultados óptimos. Para abrir estos espacios y recoger o devolver los paquetes, y las gestiones asociadas a los pedidos, será necesaria la identificación mediante huella dactilar, cara o iris lo que evitará tener que presionar los botones de un teclado para que se abra el buzón. La información sobre el destinatario del paquete y su identidad se verifica al capturar un QR en la App de identificación.” …

Y ahora…algo más de contexto.

Los lockers

Los lockers son esos armarios con casilleros cerrados, que ya desde hace algún tiempo, empezamos a ver en algunos centros comerciales, estaciones de intercambio de pasajeros y algunas comunidades de propietarios muy, muy modernas. Son como las taquillas sin uso exclusivo del gimnasio donde guardas la ropa temporalmente, aunque aquí en un mismo armario se suelen combinar distintos tamaños de taquilla. También les llamamos buzones inteligentes.

Lockers Biocryptology

¿Y para que se usan? Bueno, los lockers permiten que podamos recibir un paquete en una ubicación fija, previamente acordada, sin que tengamos que estar presentes en el momento de la entrega. Esto, que en realidad es algo simple, es uno de los mayores problemas para la rentabilidad de infinidad de comercios que venden productos tangibles que se entregan a domicilio. O sea, es un problema real para el ecommerce.

El sincronismo entre el operador logístico que ha de entregar un paquete y la persona que ha de recogerlo es complejo y cada céntimo ahorrado en las entregas fallidas y en la gestión de las devoluciones, multiplicado por los millones de entregas que se realizan, supone cifras de escándalo.

Es muy fácil de visualizar. Compras un paquete en tu ecommerce favorito y te confirman que el día de envío a tu domicilio será el próximo Martes. Que bien, ese día tienes previsto estar todo el tiempo en casa. Llega el martes y transcurre la mañana sin noticias de la entrega. Llegarán por la tarde, supones. Decides salir tan sólo un momento a comprar el pan (o pilas para el TDT, o a por azúcar, etc) y justo es en ese momento cuando el esforzado repartidor ha llamado al telefonillo de tu casa.

Horror:

Puede que tengas que ir recogerlo a un punto de entrega (en horario limitado) y quizás lejos de casa;

Tal vez te lo vuelvan a llevar otro día (espero que ese día no te muevas de casa ni un minuto),

o tendrás que reclamarlo, o no sepas más de él porque lo recogió alguien que no eres tú.

En cualquiera de los casos, el daño está hecho. Supone un nuevo desplazamiento de alguien y los costes asociados (aunque puede que no te los cobren directamente el precio al que compras tus productos tiene en cuenta en sus costes esta ratio de entregas fallidas) a recoger un paquete que ya hizo su viaje hasta tu casa. Y si pensamos en verde, en la huella de C02 ¿Estamos multiplicándola innecesariamente? Sin duda.

Este problema de la última milla

El problema denominado de la “La última milla” no es nuevo. Ya viene de la época en la que las compañías de prestación de servicios básicos en hogares (luz, agua, gas y sobre todo voz y datos) se encontraban a la hora de analizar por donde extendían sus redes y con qué prioridad. El coste de extender una red hacia una zona concreta sólo era amortizable de manera razonable si había un número potencial o real de conexiones y contratos de sus servicios dentro de esa última milla. Es por eso por lo que en tu casa del pueblo no había forma de que ningún operador privado quisiera poner fibra. Los números no salían.

En el ámbito del comercio electrónico la última milla es ese teórico espacio entre el último hub o almacén desde donde se envía la mercancía a tu casa. Es posible que el producto haya pasado antes por otros operadores logísticos (y si viene de fuera de España con más probabilidad). Y quizás la distancia a tu casa sea mayor de una milla. La distancia concreta es un concepto, no es un axioma. Los relevante es que esa última milla es muy sensible al detalle. Si no estás en casa cuando se te envía…. tenemos un problema de incremento de costes que se aplica a un único producto. El tuyo.

Delivery ecommerce

Tranquilidad. Si. Ya una hay solución y se está aplicando masivamente. El paquete lo recoge un vecino. ¡Viva la seguridad y la tranquilidad ¡Y si no está el vecino pues…, a ver, si se lo dejo en la puerta y no se lo lleva nadie! ¡Eso es apostar por la experiencia de usuario!

No te olvides que, si eres tú el que ha vendido el producto, tu imagen y reputación es la que está en juego. No es sólo u problema de costes, que no es poco. También de satisfacción de tus clientes. Un producto no entregado el día que lo espera el cliente, por la razón que sea, genera una imagen negativa en tu marca. Y ya sabes, mayor satisfacción es más lealtad y más lealtad es mayor beneficio por cliente. ¿No se trata de eso?

Para ayudar a resolver esto, están los lockers.

Amazon, el gigante mundial del ecommerce, rey de la logística y otros grandes operadores de cadena de suministro y de envíos postales también están en ello. ¿Tiene sentido, ¿no?

Como en la “Milla Verde”, de Stephen King, hay un camino, una última milla, que si la recorres te puede conducir a la muerte…pero de la rentabilidad de tu negocio.

¿Quién abre el Locker?

Básicamente los lockers son utilizados por dos tipos de usuarios:

  • Los operadores logísticos: Las compañías que se encargan de entregar los paquetes en nuestra casa. Hay muchas, las hay de diferentes tamaños y en último extremo te encuentras también a trasportistas autónomos que colaboran con estos operadores.
  • El cliente: Recoge (o realiza una devolución) del producto que le deposito el transportista.

¿Bien, pero como se abren? Pues con una llave digital. Es decir, un código único que estará activado durante un tiempo acordado para que se pueda abrir el casillero que se te ha asignado.

Ese código podrá estar codificado -mediante un código de barras, un QR, etc.- que el locker leerá o simplemente será una secuencia alfanumérica que introducirás en un teclado. Te llegará mediante un email o un SMS y una vez que lo tengas podrás usarlo esa única vez.

Este sistema de apertura es aceptable pero no podemos decir que es muy seguro. Carece de la robustez de poder identificar al usuario autorizado. Si alguien intercepta este mensaje o código y lo copia puede abrir el buzón y llevarse nuestro pedido. ¿Y cómo vamos a reclamar? Se ha abierto con nuestro código.

La normativa europea PSD2 está exigiendo una autenticación reforzada de clientes para pagos electrónicos superiores a 30 € y para abrir un locker donde me espera un pedido de cientos de euros de valor ¿Basta con un código?

Buzome y Biocryptology

En Biocryptology estamos convencidos de que disponemos de una herramienta, nuestra plataforma de identificación biométrica, que facilita este proceso de mejora. Es una pequeña pieza. Pero una pieza clave, que puede añadirse a multitud de soluciones de negocio e incrementar la seguridad y comodidad de las acciones que requieran de identificación.

Buzome también lo cree. Añadiendo capacidades de identificación de usuarios a los lockers, estamos mejorando la seguridad, la facilidad de uso y apertura, reduciendo el contacto físico (tan importante en estos tiempos de covid-19) y permitiendo la trazabilidad real.

Las soluciones que queremos aportar surgen desde una plataforma abierta a la colaboración de los operadores y negocios que quieran apostar por una simplificación en el proceso de logística de última milla. Incrementando la seguridad. Innovando para reducir costes y mejorar la experiencia del cliente. Utilizando una solución transversal e integrable según cada necesidad. Utilizando la biometría del usuario, pero sin que ésta se pueda ver comprometida.

¿Te lo puedes imaginar? El usuario que hizo login en la web con nuestra App de identificación, compró un producto que pudo pagar identificándose también con su biometría, y que lo recoge de la misma forma, identificándose en el locker. Menos contraseñas, menos contactos, menos re-delivery para tener más seguridad, más simplicidad, mayor trazabilidad.

Como solemos decir en Biocryptology: #LessEsMas

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